Malaria o Paludismo es el nombre que recibe la enfermedad causada por el parásito Plasmodium, un parásito necesita un vector para penetrar en el organismo que va a parasitar. Este vector es el mosquito Anopheles, en cuya saliva se encuentra el parásito. Al atravesar la piel con su probóscide, el Plasmodium tendrá vía libre para viajar por la sangre y alcanzar el hígado donde llevará a cabo su ciclo vital, terminando por liberar sus merozoitos a la sangre. Este hecho es muy importante en su patogenia, ya que se basa en la destrucción de los glóbulos rojos a las 48 horas de su infección, que acaba resultando en una anemia.
Existen 5 tipos de Plasmodium ( falciparum, vivax, ovale, malariae y knowles). Sin embargo, todos son capaces de provocar los mismos síntomas: fiebre, anemia ictericia, esplenomegalia, hepatomegalia y paroxismo palúdico, causado por la rotura de los eritrocitos. Comienza con malestar, escalofríos y fiebre que se eleva desde los 39 a los 41ºC. A estas alturas, el pulso aumenta, también las náuseas, la poliuria y la mialgia. Entre las 2 y 6 horas, la temperatura desciende y el paciente experimenta sudoración y cansancio extremo. Este ciclo es el que llamamos paroxismo palúdico y se da cada 2 o 3 días.
El subtipo falciparum causa la enfermedad más grave, ya que tiene efectos microvasculares. Es el único capaz de causar la muerte si no es tratado. Ocurre a los pocos días de experimentar los primeros síntomas, estos abarcan desde irritabilidad y convulsiones a diarreas y trombocitopenia grave.
Por el contrario, el resto de parásitos no suelen causar la muerte a menos que se produzca rotura esplénica o haya un número excesivo de parásitos.
Su diagnóstico es principalmente mediante dos pruebas: por microscopia óptica y por detección en sangre de antígenos o enzimas del Plasmodium.
El tratamiento está basado en fármacos antipalúdicos seleccionados en función de la gravedad, la especie de parásito, la resistencia y la eficacia del medicamento.
La influencia del calentamiento global ha resultado ser un grave problema en la expansión de la enfermedad. El mosquito Anopheles habita en lugares cálidos, como el África subsahariana. El cambio del clima en ciertas regiones, le permite ampliar su hábitat e infectar a un mayor número de personas.
Ya se han registrado casos de Paludismo en España, lo cual no es de extrañar ya que está situada muy cerca de África y registra las temperaturas máximas más altas de Europa.

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