Al cuidar de un bebé es necesario seguir unas pautas de higiene adecuadas para prevenir cualquier infección que pueda llegar a padecer. Entre estos cuidados se incluye la preparación del biberón, pues los preparados de leche en polvo no tienen la esterilidad garantizada y una incorrecta manipulación puede llevar a que el bebé pueda contraer enfermedades por bacterias como la Salmonella o el Cronobacter. Para evitar esto es necesario preparar el biberón de tal forma que se hagan mínimas las posibilidades de contaminación.
La preparación comienza con la limpieza del biberón y de los utensilios que se vayan a utilizar:
- Lavar las manos con agua y jabón.
- Lavar todas las piezas del biberón (tetina, roscas, tapas...) y los utensilios que se vayan a utilizar (cuchara) con agua caliente y jabón para eliminar los restos que pudieran quedar de la anterior toma.
- Lavar y desinfectar la zona en la que se va a preparar el biberón.
- Sumergir en un cazo con agua hirviendo todas las piezas del biberón durante 10-15 minutos, excepto la tetina, que se recomienda introducirla hacia el final del hervido.
- Se deja hervir el agua con el cazo tapado evitando que se evapore totalmente.
- Se mantiene el cazo tapado hasta que se prepare el biberón.
- Si el anterior paso no es posible:
- Lavar las manos o utilizar pinzas esterilizadas.
- Se monta en biberón para evitar la contaminación de su interior.
- Mantener el biberón ensamblado cubierto en un lugar limpio.
- Limpiar y desinfectar la superficie en la que lo vamos a preparar.
- Lavar las manos con agua y jabón y secarlas con un paño desechable
- Hervir el agua:
- Si es embotellada e indicada para consumo infantil se puede calentar hasta alcanzar los 70ºC.
- Si es agua corriente potable se debe hervir durante 1 minuto.
- Si es agua de pozo o manantial (evitarla a ser posible) hervirla un mínimo de 2 minutos.
- Llenar el biberón hasta la cantidad necesaria (30, 60, 90mL...).
- Añadir un cazo de leche en polvo por cada 30mL de agua (no dejar enfriar el agua antes de añadirla durante más de 30 minutos).
- Cerrar el biberón y agitar suavemente.
- Dejar enfriar hasta que esté tibio (comprobar vertiendo unas gotas en la muñeca).
- Darle el biberón al bebé (comprobar antes que esté limpio y seco) para ello:
- Colocarlo semisentado o incorporado.
- Mantener la tetina llena de leche.
- Asegurarse de que la leche fluya continuamente pero gota a gota.
- El bebé debe eructar hacia la mitad de la toma y al final.
- No forzarlo a que tome todo.
- Una vez eructe se coloca al bebé en la cuna boca arriba y con la cabeza ladeada.
- Se tira la leche sobrante ya que no sirve para la próxima toma.

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