Un hemocultivo es un examen de laboratorio para verificar si hay bacterias u otros microbios en una muestra de sangre.
Razones por las que se realiza el examen:
El médico puede solicitarle este examen si tiene síntomas de una infección seria, también conocida como sepsis. Los síntomas de la sepsis pueden incluir fiebre alta, escalofríos, frecuencia respiratoria y cardíaca rápidas, confusión y presión arterial baja.
El hemocultivo ayuda a identificar el tipo de bacteria causante de la infección. Esto le ayuda al médico a determinar el mejor tratamiento para la infección.
¿Qué es lo que se analiza?
Los hemocultivos se realizan para detectar infecciones en la sangre e identificar su causa. Las infecciones del sistema sanguíneo suelen estar causadas por bacterias (bacteriemia), pero también pueden estar causadas por hongos o levaduras (fungemia), así como por virus (viremia).
Una infección en la sangre suele ser consecuencia de una infección en cualquier otra parte del organismo, propagándose desde este punto original en el caso de que se trate de una infección grave y/o en el caso de que el sistema inmune no sea capaz de contener la infección. Por ejemplo, una infección del tracto urinario puede diseminarse desde la vejiga urinaria o desde los riñones hacia la sangre, afectando a partir de ahí a todo el organismo; se pueden infectar así otros órganos y en consecuencia pueden aparecer complicaciones graves que pueden poner en peligro la vida del individuo. A menudo se habla indistintamente de sepsis y de septicemia.
- Septicemia se refiere a una infección de la sangre.
- Una sepsis se refiere a las complicaciones graves que se acaban de citar y requiere de un tratamiento agresivo e inmediato. La persona afectada suele estar hospitalizada en unidades de cuidados intensivos.
Técnica:
El no ejecutar correctamente la técnica puede aumentar la tasa de contaminación, que es un importante parámetro de calidad. Con una técnica correcta, el número de contaminaciones no debe superar el 3%, cifra menor al 4 – 7,5% descrita en la mayoría de los estudios realizados en urgencias.
Normalmente se recogen de dos a tres muestras de sangre procedentes de distintas venas y en distintos momentos, con la finalidad de aumentar la probabilidad de detección del microorganismo. El hecho de obtener múltiples muestras de sangre permite distinguir entre patógenos verdaderos (que estarán presentes en más de un hemocultivo), y bacterias cutáneas que pueden haber causado una contaminación de la muestra en el momento de su obtención.
La sangre se obtiene por punción de una vena del antebrazo. La sangre se introduce en unas ampollas de cultivo que contienen caldo de cultivo para microorganismos. Todo hemocultivo se realiza con el conjunto de estas dos botellas.
Los hemocultivos se incuban durante varios días antes de que se informen como negativos. Algunos tipos de bacterias u hongos crecen más lentamente que otros y por este motivo se tarda más en detectarlos, especialmente si se encuentran en pequeñas cantidades.
Si el hemocultivo resulta positivo, se podrá identificar específicamente la bacteria causante de la infección y realizar posteriormente un antibiograma (estudio de la sensibilidad a antibióticos); así el médico podrá saber qué antibióticos son efectivos contra la infección.
Fuentes:

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