25/12/2022

Artritis VS Artrosis

Ambas son enfermedades reumáticas que provocan dolor, que afectan a una o a varias articulaciones y que son más frecuentes en mujeres que en hombres. Si bien eso es lo que tienen en común, tanto su origen como su tratamiento son muy diferentes.

Artritis: enfermedad inflamatoria de la membrana sinovial. Se caracteriza por sinovitis simétricas que van erosionando y destruyendo las articulaciones. En esta enfermedad, el líquido sinovial, que sirve para lubricar, se esparce por la articulación en lugar de ser reabsorbido como sucede normalmente, ocasionando una constante erosión del hueso y del cartílago. Esta patología, que puede o no ser crónica, suele ser la consecuencia de otras enfermedades y, por eso, engloba en sí misma muchas alteraciones paralelas, como la artritis reumatoide, la psoriásica, la infecciosa o la gota.

La artritis puede deberse a causas muy diferentes. Puede ser por infecciones ocasionadas por gérmenes que llegan a la articulación, por traumatismos producidos por un golpe fuerte, por enfermedades autoinmunes...

Se caracteriza por dolor constante, que empeora con el reposo. Hay una afectación bilateral y simétrica de ambas manos. Suelen sufrir rigidez matutina de duración variable, incluso de horas. Las articulaciones de las manos se deforman debido a la inflamación persistente que afecta a hueso, ligamentos y tendones.

La base de los tratamientos de la artritis son los antiinflamatorios y el reposo de la articulación. Otros tratamientos dependerán de la causa. En la infecciosa se usan antibióticos, y en la reumatoide y la psoriásica, corticoides o fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, como los que contienen metotrexato y los fármacos biosimilares.


Artrosis: enfermedad articular degenerativa que se caracteriza por la destrucción progresiva del cartílago articular, haciendo que el roce se produzca directamente entre huesos, provocando mucho dolor y la pérdida de flexibilidad de las articulaciones. Afecta sobre todo a las articulaciones de carga.

La artrosis suele estar asociada al envejecimiento y es más común a partir de los 40 años. No obstante, hay otros factores, como la obesidad o el sobreesfuerzo de la articulación, tan típico de los deportistas de élite, o de algunos trabajos con movimientos repetitivos.

Se caracteriza por el aumento de dolor con el movimiento y mejora con el reposo. Generalmente no es simétrica, es decir puede haber artrosis es una mano y en la otra no. Sufren de rigidez matutina, pero la duración no es mayor de 15-30 minutos. Existe una deformidad debido a la destrucción del hueso y alteración de las estructuras colindantes.

La artrosis no tiene cura, así que los tratamientos buscan reducir el dolor y mejorar la movilidad y la función de la articulación. Para ello, es clave evitar la obesidad y realizar ejercicio físico adecuado a la edad de la persona y a la articulación afectada. Si es la rodilla, por ejemplo, son beneficiosos los ejercicios de bajo impacto, como nadar o caminar. En cuanto a los fármacos, ninguno frena la artrosis, pero para tratar el dolor, se recomiendan analgésicos, como el paracetamol, y antiinflamatorios, como el ibuprofeno.



Fuentes:





  

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