28/12/2022

Óxido nitroso en el parto

El óxido nitroso es un gas volátil, incoloro, con un olor dulce y ligeramente tóxico, que provoca alucinaciones y estado eufórico en la persona, por lo que ha sido comúnmente utilizado como droga en algunos casos (“gas de la risa“).

Su estructura molecular es N2O, y está formada por la unión de dos moléculas de nitrógeno y una de oxígeno. Químicamente, es un gas estable, que no reacciona con otros elementos o compuestos.

Su mecanismo de acción consiste en llegar al cerebro a través de las vías respiratorias y disminuir la actividad normal de las neuronas. Dependiendo de su concentración y exposición, puede generar analgesia y/o anestesia quirúrgica.

Stanislaw Klikovich lo utilizó por primera vez en 1881 mezclado con oxígeno (80%-20%) en mujeres durante el trabajo de parto, demostrando sus efectos analgésicos sin riesgos para el feto.

Más adelante, en 1934, Minnitt introdujo un dispositivo para su autoadministración, momento a partir del cual su uso adquirió mayor popularidad.

En países como el Reino Unido, Escandinavia, Australia, Nueva Zelanda, y Canadá, entre otros, la mezcla de óxido nitroso y oxígeno, en una concentración del 50%, se ha utilizado durante décadas como método de alivio de dolor en el parto.

Sin embargo, en España, sigue siendo un gran desconocido en este contexto tanto para las mujeres embarazadas como para los profesionales de la obstetricia.


El nivel de analgesia que consigue es menor que el de la anestesia epidural.

La utilización con fines analgésicos del óxido nitroso al 50% se presenta como una técnica segura y tiene pocos efectos secundarios durante el parto.

- Como efecto secundario más frecuente provoca nauseas, vómitos, mareo y somnolencia.

- No se han descritos efectos secundarios en el feto; siendo el APGAR del recién nacido similar cuando se emplea óxido nitroso a cuando se utilizan otros métodos de analgesia.

A nivel comercial este gas se llama Entonox®, siendo éste el nombre que la Compañía Británica de Oxígeno dio en 1961 al sistema de suministro de tanque único. Con una mezcla en estado líquido de 50% óxido nitroso y 50% oxígeno.

El Entonox® se auto-administra por la paciente de manera intermitente, idealmente mediante el uso de una boquilla que ella misma pueda sujetar con la mano.

Antes del uso del óxido nitroso, la matrona que le atiende al parto le explica de manera adecuada todo aquello que la mujer debe conocer para realizar un buen uso. 

Debe tenerse en cuenta que éste tarda entre treinta y cincuenta segundos en hacer efecto. Por este motivo, se debe instruir a la paciente para que empiece a inhalar la mezcla aproximadamente treinta segundos antes del inicio de la contracción.

Para asegurar un uso correcto, eficiente y sin riesgos, se debe tener en cuenta:

- En primer lugar, es importante destacar la importancia de asegurar una buena concentración de la mezcla. Este hecho es la clave a la hora de obtener los beneficios deseados y evitar los riesgos asociados a mayores concentraciones de óxido nitroso. El óxido nitroso debe administrarse en una concentración de 50% mezclado con oxígeno.

- En segundo lugar, debe existir un sistema de ventilación adecuado en las salas de parto en las cuales se utilice el Entonox®. 

- Asimismo, se requiere el uso de un dispositivo que garantice la máxima higiene ambiental. Dicho dispositivo debe funcionar de manera que, cuando la paciente aplica presión negativa en la boquilla al inhalar, la válvula se abre, dejando así circular la mezcla gaseosa. Sin embargo, cuando la paciente deja de inhalar, la válvula se cierra impidiendo el flujo de aire hacia fuera. Además, el sistema recolecta el gas exhalado por la gestante evitando así la contaminación ambiental.

- Por otra parte, se recomienda la medición periódica, trimestralmente, de los niveles de óxido nitroso en el aire.

¿Existen contraindicaciones?

Como la mayoría de las medicaciones, el óxido nitroso también presenta contraindicaciones de uso, y no debe utilizarse en los siguientes casos: 

- Neumotórax artificial, traumático o espontáneo, lesiones de la cabeza con afectación de la conciencia. 

- Embolia gaseosa; síndrome de descompresión; después de una inmersión marina; después de una encefalografía con aire. 

- Enfisema severo; durante una miringoplastia; distensión abdominal severa; daños maxilofaciales; función respiratoria comprometida.

Para finalizar, dejo este vídeo en el que una matrona del hospital de El Escorial compara el efecto de la epidural con el del óxido nitroso:



Fuentes:



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