DONACIÓN DE SANGRE
La donación de sangre es un acto voluntario,
seguro, sencillo, cómodo y necesario para que muchas personas puedan solventar
un problema de salud e incluso salvar su vida.
Los hombres pueden donar un
máximo de cuatro veces al año y las mujeres tres, debiendo pasar un mínimo de
dos meses entre cada donación.
No se debe acudir en ayunas ni en
las dos horas posteriores a la comida del mediodía.
Antes de la donación, un médico
realiza una entrevista y un examen médico básico para confirmar una buena salud
del donante y, de esta forma, proteger al futuro receptor de los componentes
sanguíneos.
Se mide el pulso, la tensión
sanguínea y se hace una punción capilar para medir el nivel de hemoglobina y
descartar una posible anemia.
¿Quién puede donar?
Pueden donar sangre los
individuos de entre 18 y 65 años, con una salud normal y un peso superior a 50
kilos. Las personas que superen los 65 años deben consultarlo con su médico.
No pueden donar las personas que:
- Hayan padecido, padezcan o sean portadores crónicos de enfermedades que se transmiten por la sangre como sífilis, lepra, hepatitis B o C, SIDA, etc.
- Hayan consumido drogas por vía intravenosa.
- Tengan distintas parejas sexuales de forma habitual, hayan mantenido relaciones sexuales a cambio de dinero o de drogas, con personas de las que desconozcan sus hábitos sexuales, si su pareja tiene hepatitis B, C o SIDA o si está en tratamiento con factores de coagulación de origen humano.
- Padezcan enfermedades graves o crónicas o epilepsia, asma grave, cáncer, diabetes insulinodependiente, enfermedad hematológica o bronquitis severa.
- Tengan historia familiar de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o de su nueva variante o de cualquier otra encefalopatía espongiforme. Hayan vivido en Reino unido durante un período de un año entre 1980 y 1996 o recibido alguna transfusión a partir de 1979 en Reino Unido o en Francia.
- Hayan recibido un implante de córnea, esclerótica, duramáter humana o bovina o tratamiento con extractos de pituitaria.
Además, es necesario esperar:
- 7 días después de una cirugía menor con anestesia local o tras una extracción dental, tres días tras un empaste y 24 horas tras una limpieza dental.
- 15 días si se ha tenido fiebre, gripe o una enfermedad infecciosa.
- 4 meses si se ha realizado un piercing, tatuaje, acupuntura, endoscopia, cateterismo, perforación de la piel o mucosas, o tras una operación quirúrgica o si se ha recibido alguna transfusión sanguínea.
- 6 meses después de curar una toxoplasmosis, mononucleosis o si se está en tratamiento para curar una anemia. También después de un parto o aborto y de tener contacto con pacientes portadores de hepatitis B o C o VIH.
- 2 años tras curarse de brucelosis, fiebre reumática o tuberculosis.
Cabe destacar que es importante
informar sobre si se han dado vacunas recientes, si se padece hipertensión
descompensada o alergia medicamentosa. También si se ha viajado e residido en
los últimos doce meses en el extranjero, si se ha recibido una transfusión de
sangre de fuera de España y si la pareja sexual del donante es de fuera de Europa.
Donación, recuperación y
tratamiento de la sangre
La donación tiene una duración de
5 a 7 minutos. El material utilizado por el personal sanitario es estéril y de
un solo uso.
En las dos horas posteriores no
se debe fumar, ingerir bebidas alcohólicas ni realizar actividades fatigantes o
peligrosas. A los pocos días de realizar
la donación, se envía al domicilio del donante un carné que acredita su
condición de donador y los resultados de los análisis efectuados.
Cada bolsa de sangre donada se
somete a un proceso de separación en el que se obtienen tres componentes
sanguíneos: eritrocitos, plasma y plaquetas.
Los eritrocitos son empleados en
intervenciones quirúrgicas, trasplantes de órganos, hemorragias, etc. Son válidos
hasta 42 días.
El plasma contiene proteínas para
el tratamiento de grandes quemados y de enfermedades crónicas o infecciones,
entre otras. Se conserva un máximo de 2 años.
Por último, las plaquetas, que
son necesarias para el tratamiento de enfermos de cáncer o leucemia y en los
trasplantes de médula ósea principalmente. Tienen una vida media más corta que
los anteriores, pues esta no supera los 7 días.
Cabe destacar que la donación
no debilita el organismo y durante el proceso no hay posibilidades de contraer
enfermedades transmisibles por la sangre. Además, una donación de sangre puede
beneficiar a más de un enfermo, ya que los tres componentes sanguíneos se
suelen emplear por separado.
En Galicia se necesitan entre
400 y 500 donaciones de sangre al día. Cada día los hospitales atienden a una
media de 2700 urgencias, 500 intervenciones quirúrgicas y 3 trasplantes de
órganos y tejidos.
En el gráfico que se muestra a continuación se puede ver la evolución de las donaciones de sangre en Galicia de 1992 a 2012:
AFÉRESIS
Es un tipo de donación
voluntaria, altruista y anónima, en la cual se recoge un pequeño volumen de
sangre, se separa el componente sanguíneo necesario y se restituye el resto al
donante. De esta forma, permite disponer de cada hemoderivado sin tener que
someter la bolsa al proceso de fraccionamiento de sus componentes.
Para ser donante de aféresis es
necesario haber donado sangre total previamente. Las condiciones para donar son
similares a las de sangre total. Sin embargo, no podrán donar las personas que
hayan consumido aspirina o antiinflamatorios en los 5 días previos, hayan
padecido episodios hemorrágicos anormales o que tengan menos de 18 años y más
de 55 en caso de donar aféresis por primera vez.
El proceso tiene una duración inferior
a 60 minutos y el volumen que se extrae es inferior al 13% del volumen total de
sangre. Además, el plasma se recupera en el momento de la donación al ingerir líquidos
y las plaquetas se recuperan a las 48 horas.
Como solo se dona un componente sanguíneo
y la cifra de eritrocitos se mantiene estable, este tipo de donación se puede
efectuar con mayor frecuencia que la donación convencional.
La donación se realiza en un
separador celular sobre el que se instala un equipo estéril y desechable de un
solo uso, que recoge el componente que necesitan los pacientes.
Existen varios tipos de donación por aféresis. Son los siguientes:
- PLAQUETOAFÉRESIS. Es necesario tener más de 150000 plaquetas/mm3. En este proceso de obtienen 120 ml de plaquetas.
- PLAQUETOPLASMAFÉRESIS. Se obtienen 300 ml de plasma y 120 ml de plaquetas.
- ERITROAFÉRESIS. Se obtienen eritrocitos en mayor cantidad que en una donación convencional.
- CITAFÉRESIS. Permite la obtención de una pequeña cantidad de los tres componentes en un mismo proceso y por separado.
En una sola donación de
aféresis se obtiene la cantidad de plaquetas que se consiguen en cinco
donaciones convencionales y se garantiza una mejor calidad transfusional, al
tratase de un solo donante. Además, se puede intercalar con donaciones
convencionales, siempre que se cumplan los plazos establecidos por la ley.


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