Una ostomía es una abertura artificial (estoma) creada quirúrgicamente en la pared abdominal para derivar la salida de heces u orina al exterior.
En función de su localización pueden ser urológicas o digestivas.
Las ostomías urológicas tienen como objetivo la eliminación de la orina.
Se realiza una urostomía cuando la orina se deriva al exterior, sin pasar por la vejiga. La más frecuente es la ureterostomía tipo Bricker, en la que los uréteres se derivan a una porción intestinal de íleon que se aboca al exterior.
Cuando se coloca una pequeña sonda para drenar la orina, que va desde el riñón al exterior a través de la piel, se habla de una nefrostomía.
La finalidad de las ostomías digestivas es la eliminación de las heces. en ellas dependiendo de la parte del intestino donde se haga el estoma, las heces tendrán una consistencia u otra, en función del agua absorbida por el intestino.
En la ileostomía se produce una resección completa del colon, por lo que se exterioriza la parte final del intestino delgado (íleon). Las heces son líquidas y extremadamente irritantes. Es utilizada en la colitis ulcerosa y en la enfermedad de Crohn, principalmente.
Cuando lo que se aboca al exterior es el colon se habla de colostomía. Se distinguen varios tipos, en función de la zona exteriorizada:
- Colostomía ascendente: rara. Las heces son semilíquidas e irritantes.
- Colostomía transversa: su uso es frecuente de urgencia. Las heces son semilíquidas y algo irritantes.
- Colostomía descendente: es frecuente en tumores en colon distal y enfermedad de Crohn. Las heces ya están formadas, por lo que no son irritantes.
- Colostomía sigmoidea: es la más utilizada principalmente en tumores en recto, enfermedad de Crohn y fístulas. Las heces son sólidas y no irritantes.
Otro tipo es la cecostomía. Es poco frecuente, se utiliza sobre todo en el síndrome de Ogilvie y en vólvulo cecal complicado. Se caracteriza porque las heces son líquidas y muy irritantes.
Según su permanencia, las ostomías pueden ser temporales o definitivas.
Una ostomía es temporal cuando se pretende excluir durante un tiempo una zona de paso para favorecer su recuperación. Luego, se restablece el tránsito normal.
En las situaciones en las que se extirpa la zona del órgano de manera definitiva y no es posible reconstruir el órgano ni el tránsito de manera funcional es una ostomía definitiva.
Es necesario mencionar que los primeros días el estoma no va a tener apariencia ni funcionamiento normal, ya que va a estar abultado, inflamado y oscuro. Puede permanecer en este estado una semana.
El personal de Enfermería se encargará de realizar los cuidados durante los días posteriores a la realización de la cirugía. Este debe:
- Valorar el estoma y detectar complicaciones como necrosis, hemorragias, irritación cutánea o dehiscencia, entre otras.
- Fomentar la movilización y deambulación precoz del paciente.
- Usar dispositivos adecuados.
- Valorar la recuperación del tránsito intestinal, el cual irá progresivamente, apareciendo gases seguidos de heces escasas y líquidas.
Una vez que el estoma sea funcionante, debe explicarle al paciente los cuidados a realizar:
- Usar el tamaño de bolsa y de disco adecuado.
- Cambiar los dispositivos de forma periódica y nunca durante la hora posterior a la ingesta.
- Vaciar la bolsa cuando llegue a los 2/3 de su capacidad.
- Despegar el disco suavemente, sin tirones. Esto se ha de efectuar desde la parte superior a la inferior y solo una vez por día, a menos que se produzca algún problema.
- Limpiar el estoma y la piel periestomal con agua y jabón neutro y secar bien. No se deben emplear secadores ni cremas hidratantes o colonias.
- Vigilar las posibles reacciones de la piel al material del disco, la cinta o la bolsa.

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